El pan se está poniendo de moda. Cada vez hay más tipos de pan en el mercado y maestros panaderos que son auténticos chefs del pan. Pero ¿realmente todos los panes que hay en el mercado son panes de calidad? Además, cada vez existen más intolerancias y tomar pan que no es pan de verdad acarrea problemas digestivos, nos hinchan, engordan, sin saciar y sin alimentar, provocando en muchas ocasiones malestar físico.
Muchos panes dicen ser de masa madre, o ingredientes naturales… pero su calidad, sabor y olor deja mucho que desear.
Tomar un pan de calidad nos va a permitir disfrutar de un alimento sano y rico en propiedades y que además será saludable para nuestro organismo.
Aquí os dejamos algunas pautas para reconocer un buen pan de calidad.
Masa madre de verdad
La masa madre natural es una masa compuesta exclusivamente por harina, agua, sal y levadura y sin ningún tipo de aditivos químicos y que requiere un tiempo de fermentación de entre 5 y 12 horas. La fermentación lenta proporciona una calidad superior tanto a nivel nutricional como organoléptico, con menor carga glucémica y ayuda a mantener los niveles de glucosa en sangre.
Para la industria, este tiempo tan largo de fermentación hace que la productividad se vea afectada y por esto mismo se recurren a otro tipo de masas que aumente el nivel de producción. El problema llega cuando marcas y establecimientos venden como producto de masa madre uno realizado con levaduras industriales, harinas refinadas y mejorantes del producto.
El peso del pan: fundamental
Cuanto más pese el pan, mayor calidad tendrá. Que el pan tenga mayor peso no significa que sea menos digerible o más pesado. Al contrario, el pan denso y pesado es de mayor calidad, lo que también se traduce en su nivel saciante sin hinchar. Los panes industriales hinchan, sin saciar. El poder saciante se debe sobre todo al tipo de harina utilizada en su preparación, las harinas refinadas hacen que el pan tenga menos peso y por tanto menos calidad. Las harinas integrales se asocian a producto dietético. Y en realidad no es así. Una harina integral es aquella que se extrae en su totalidad (al 100%) del grano, sin aditivos.
Lo que hace que al ser integral sea más saludable, sacie más y por tanto no engorde.
¿Cuánto dura el pan de calidad?
Lo “normal” para el consumidor es que el pan no dure para el día siguiente. En 24 horas el pan se pone duro y tenemos que usarlo para otras comidas o incluso lo tiramos pensando que está malo. Esta poca durabilidad es uno de los principales indicadores a simple vista de que el pan no es de calidad. Un pan de calidad puede llegar a estar en perfecto estado hasta cinco días, incluso más si se mantiene cubierto con un trapo.
El sabor y el olor: características diferenciadoras
El sabor y el olor del pan son dos características que nos van a permitir reconocer fácilmente un pan de calidad. El pan elaborado con masa madre e ingredientes de primera calidad sabe y huele a pan de verdad. La corteza suele ser crujiente y más o menos dorada según la especialidad. La miga de un pan de calidad no es muy blanca, pero sobre todo no debe ser elástica o chiclosa como la goma, lo que indicaría una elaboración rápida con mucha levadura.